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lunes, 29 de octubre de 2012

Gilles Deleuze



“Divina comedia de los castigos: es un derecho elemental estar fascinado hasta el ataque de risa ante tantas invenciones perversas, tantos discursos cínicos, tantos horrores minuciosos. Desde los aparatos antimasturbatorios para niños hasta los mecanismos de las prisiones para adultos, toda una cadena se despliega que suscita risas inesperadas, mientras que la vergüenza el sufrimiento o la muerte no las hagan callar. Los verdugos raramente ríen, o su risa es de otro tipo, Valles ya invocaba una alegría en el horror característica de los revolucionarios, que se oponía a la horrible alegría de los verdugos. Basta con que el odio esté lo suficientemente vivo para que de él se pueda sacar algo, una gran alegría, no ambivalente, no la ALEGRÍA de odiar, sino la DE DESTRUIR LO QUE MUTILA LA VIDA”. Gilles Deleuze 

'Escribo para que el agua envenenada pueda beberse'

Chantal Maillard

"Escribo para desconocidos, como si fuera un pianista de hotel, un viejo guionista de radio, un aún más viejo empleado de telégrafos, un fogonero de un tren que no sabe cuál es la partida y cuál el destino. Un enano de circo, en esos días en que no habrá función" Carlos Skliar

Only OPENS, if you are open for fantasy.© Ben Goossens

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